domingo, 5 de octubre de 2008

Parece

Parece que le amé,
desde todas mis vidas
desde todas mis manos 
desde todos mis tiempos

Parece que le amé

Parece que me amó
una,  dos y mil veces

Desde todos sus tiempos
Parece que me amó

Parece que, de amarme,
su espera me esperaba
o esperaba a la mía

Parece que me amaba

Parece,
no sé bien

Parece que, de amarnos,
nos amamos mil veces,
en algún otro espacio
o en algún otro tiempo

Parece que, de amarlo,
yo esperaba su encuentro

Parece que le amaba

Parece,
no lo sé

Pero ha pasado el tiempo
aunque el tiempo no pasa

Parece que escondido
se encontraba en mi piel

Pero de parecerme
me parece la vida
un espiral de amores
y un una fuente de fe,
donde a veces parece
que aparecen los sueños,

Cotidianos
Alados

Bonitos

Como él.







viernes, 3 de octubre de 2008

Amigo

Palabras que acarician
pasan, rozan, me tocan
Palabras que son labios y que besan
que vienen murmurando sus secretos
palabras que,
escondidas,
dejan huella.

Con propósitos firmes
y en su afán de lograrlos,
son palabras -
       Soldados

¿A qué han venido ahora estas palabras tuyas?
me gustan y a la vez me desconciertan
palabras que son dedos que deslizan
sus surcos diminutos, piel de niño
en mi cuerpo rendido al descubierto

Palabras que acarician
y se unen
a una danza de letras que en su juego
vienen a hacer cosquillas en mi alma
mordisqueando sentidos
en ruidoso silencio
          ¿Solitario?

Palabras conocedoras de magia
poderosas, sencillas,
tus palabras

De amigo que ha tendido sus dos manos
Señor de los misterios

 Solidario.

martes, 19 de agosto de 2008

Entretanto

Entre tanto dolor pasan los días
-unos menos cargados que los otros-
de recuerdos y sueños
que se han roto
cual cristal en pedazos diminutos

Es así como una frase apenas,
una palabra sin luz interpretada
oscurece la vida en sus entrañas
y nos deja dolor en la mirada

es así como juzgan los que juzgan
y como beben agua y beben ganas los sueños
y cómo se derrumban como torres de naipes
si de golpe aparece quien los tumba

Es así como viene la noche
con su frío y su mirada ensangrentada
abrasando el calor de cada llama
en brasas de miseria ya olvidada

Y es así como arrancará el día
en el que todo lo de hoy quede al desnudo
recuerdos del ayer y de la nada
nostalgias de la vida, la que pasa.

y es por eso que el trago amargo, madre,
pasará como tantas madrugadas
y dará inicio en horas de mañana
a nuevas y genuinas esperanzas

pero madre, tú sabes en el fondo
de tus cambios, tu alboroto y tu calma
que tú no pasarás en nuestras vidas.
¡Te has quedado por siempre en nuestras almas!

y que este trago amargo madre mía, 
quedará para siempre en nuestras bocas
y se transformará en dulces recuerdos
con sabores a platos  navideños
con aroma de orquidea enamorada
con sedas hechas piel en nuevos nietos.

Que tus manitos tiernas y hacedoras
quedarán en las nuestras para siempre
y ya nunca te irás, me lo prometo.
Porque estarás allí, en lo más adentro.

Entretanto,
la vida nos enseña
muchas caras en ires y venires
y entre tantos vaivenes, 
cual si nada pasara,
entre tantos vaivenes
¡tú te animas!
Nos queda la esperanza

viernes, 25 de julio de 2008

Veloz 
-como un suspiro-
se escapa el tiempo de nuestras vidas

Quedamos al desnudo,
en el espejo, 
frente a una figura que,
de tan conocida, 
ya ni reconocemos

La vida pasa
algunos sueños quedan

Claro, 
sólo si los retenemos.

martes, 21 de agosto de 2007

Una canción de cama


Que no de cuna, porque a estas alturas
hay que volver la vista a una camita baja
para oír el arrullo de tu canción de cama

Yo te canto al oído
una canción de cuna
que no de cama, aunque quede tan lejos la cunita olvidada
Cuando duermen tus ojos, cuando sueño que duermen
hace en mí tanto ruido el silencio de tus cerrados labios
y hace en mí tanto frío que busco tus manitos
sintiendo que sin ellas moriré sin abrigo.


Se me hace indispensable.

Sobrevivo, despierto, se alborota mi alma,
cuando es tu aliento tibio
y tu respiración,
interrumpida a veces
con una tosecita o un pequeño suspiro,
lo que tú me regalas:
¡Una canción de cama!

domingo, 19 de agosto de 2007

Mario


Naciste hermoso y dorado como un sol
nada de lunas y oscuridades,
nada de penas
Eres espiga que se mece ante mis ojos asombrados
y sonrisa franca al viento que ríe también contigo.
Bisnieto del guerrero agradecido
que siempre sonreía, del hijo del vikingo torturado
de España y del Caribe.
En ese sol radiante de tu rostro
la vida se hace pícara y ligera,
parece que guardara un nuevo día
para mecer tu amor en primavera
¡Vas a ser grande niño, grande y bello!
¡Vas a ser fuerte niño, y libertario!
Es tu generación nuestra esperanza
no lo olvides mi vida, no lo olvides,
y corre y brinca y vuela hasta la cumbre
que aquí te esperaremos siempre amado
con un abrazo tierno y aguardando
de tus ojos la lumbre.